MELCHOR DE PALAU Y CATALÁ

 

 

               CANTARES

 

 

A orillas del mar soberbio

me puse a considerar

que las olas que más suben

son las que bajan más

 


Ojos azules tenía

la niña que me engañó,

ojos de color de cielo,

¡mira tú si fue traición!

 


En las rosas de tu cara

un beso acaban de dar;

rosas que picó un gusano...

¡pronto se deshojarán!


 

Dios, con rodear de espinas

las rosas de los rosales,

nos enseñó que lo bueno

se logra a fuerza de sangre.


 

Devuélveles a las rosas

el color que les robaste;

tú de nada necesitas

para parecer un ángel.


Tienes en tu cara, niña,

lo mejor del cielo y tierra:

dos rosas, en tus mejillas;

y en tus ojos, dos estrellas.


Cuando más tú me maltratas

más aumenta mi cariño;

también se pisan las uvas

y pagan la ofensa en vino.