Roberto José Adames

 

 

 PALPITACIONES

  

El nacimiento

Es un suicidio necesario

Allí donde los mares

            en la desnudez de labios abandonados

Se vuelcan en infiernos

Donde invoco mis edades de polvo

Y la muerte            es un rayo de sombras

Sobre luz

O

El trapecio de un sueño

Que lleno de piel

            despedaza mi propia carne.

 

La piedra

Como una gota de luz

Entre sombras tupidas de orden

Me enseña a dudar que existo

            entonces            me suicido en ti

Para que existas como mi eterno

Sofoco tu ser de soledad

Y el gesto de lo desconocido

Congela para siempre el mirar.

 

El ojo imagina mi piel

El talvez narra lo inefable

Nuestra común nada

        sin amuletos

                    sin recuerdos

Como un dios de azar.

 

Ah el cosmos                la eternidad

Olvido de muerte.

 

En el columpio del desvivir

Reina el reposo

Como sueño soñado de ilusiones

O tiniebla matinal

Que persigue el vació

En estatuas de emociones

O ensueños

Y desvive su alianza                 movimiento

Que detiene el alba

En mares de deseos

Pero la luz y el misterio

Crean un espacio-proyecto

Que pudre el universo de su esencia

Y nos hace

Uno.

  

ESPADA DEL REFLEJO

 

Aquí

La liturgia inédita del llanto

Un fantasma

Que sobre galope indeciso

            Despojo tras despojo

Pretende relámpagos.

            Lejos

                        El deceso inmóvil de la nada.

 

 

INSOMNIO

 

Llueve.

Le falta Norte a mi memoria

Suicidado de espantos

Hurgo este cementerio de papeles

Para Inventar insomnios

O evocar inexistencias.

 

 

SER O EXISTIR

 

Un espejo

Convoca desde el tiempo

Y nos sumerge en naufragio

Nuestros rostros

No son mas que memorias ausentes

O un espanto que nos deshabita

Y sobre el lloro del mito

         Nos devela

                  Y nos revela

Entonces         uno quisiera suicidarse

                  Y se inventa.

 


Tomado de libro Antología del suicidio, de Roberto José Adames: jadames53@hotmail.com