Julia Otxoa

 

 

 

   

 Poemas

 

 

 

 

En la mañana cubierta de nieve gotea la sangre de la mesa del carnicero.

 

§

 

 A veces dejo que la fiera

meta su pata por la ventana

y me revuelva la sopa,

 

luego, cuando se aleja otra vez

hacia la melancolía,

queda un rastro de pelos en mi plato,

una navegación a la deriva,

un idioma extraño y necesario.

 

§

 

Existió en otro tiempo un lugar

donde cada pétalo caído era enterrado

en una pequeña tumba de cristal.

 

§

 

Acostumbraba a dictar las sentencias de muerte

sobre delicados papeles confeccionados con alas de mariposa.

 

§

 

Me río abiertamente de la desorientación en mi búsqueda y haciéndolo experimento la sensación de haberme liberado después de haber estado prisionera largo tiempo. Bailo sin rumbo fijo a campo través, cada día un viaje alrededor de la aproximación.

§

 

Ver a través de vísceras,

nada se detiene

pero todo está quieto

como si viviéramos dentro de una momia.

 

Ir en busca del lenguaje

y regresar sin nada.

 

La descripción me agota.

 

§

 

Así nosotros, los fantasmas, inventamos  nuestro propio pasado para intentar creer que también nosotros en un lejano tiempo fuimos humanos y existimos realmente dentro del espejo.

 

§