Iván Tubau

 

 

Poemas del libro La quijada de Orce

 

 

 

NO ERES LO QUE DICES

 

 

                           Lo que eres me distrae de lo que dices.

                                              PEDRO SALINAS

 

 

Lo descubrí hace años en Ibiza: no eres

la que habla conmigo como las profesoras,

la que dice palabras como estratigrafía,

sobredimensionar y propósitos lúdicos,

 

sino la que recorre mis recovecos tibios

con una mano sabia y amable siempre húmeda,

la que impregna mi lengua con sus zumos secretos,

la que gime muy suave, la que grita muy fuerte.

 

 

EL HOLOGRAMA

                                   

                                    Nous sommes l´image même de Dieu.

                                                                                JEAN GUITTON

 

Coge, mi dulce amigo

–ya hemos hecho el amor–,

el negativo de la fotografía

de nuestro día de sol en la playa.

 

Corta por la mitad ese negativo,

positiva los trozos:

en uno estaré siempre yo tan solo,

tú estarás en el otro solo siempre.

 

Pero tenemos una holografía.

Desgárrala en siete o mil pedazos

y pon uno cualquiera bajo el láser:

ahí estamos, al sol, juntos, los dos.

 

Cada ínfimo trozo de holograma

contiene entera y compacta la escena

donde tú y yo somos para siempre

un solo instante de amor de verano.

 

Si preguntas a un sabio te dirá

que es la inseparabilidad

de la experiencia cuántica: dos granos

de luz de un todo universal.

 

No es verdad que algún dios nos haya hecho

según su imagen y semejanza:

cada átomo tuyo, mío, nuestro,

era ya Dios entero, como la holografía.

 

 

THE SANDPIPER

 

Hoy llueve todo el día y el termómetro

marca fuera dos grados sobre cero.

Seguramente vale

la pena que la humanidad,

recorriendo a través de los siglos,

las abominaciones

y los millones de años luz en el camino

que lleva a la calefacción central

pueda ofrecer a un estornino

posado en la ventana, justo encima

del radiador,

los dieciocho grados del confort.

 

Lleva un buen rato tras el cristal. He abierto

la ventana pero no quiere entrar. No deja de mover

el pico emitiendo sonidos. ¿Qué debo hacer, Liz

Taylor? No sé ornitología, soy de letras y nací

en la ciudad. Cuando se vaya dentro de once minutos

no sabré si cantaba feliz o chillaba desesperado.

Ayúdame, Liz Taylor, tú que sabes de pájaros heridos

en Big Sur.

 

 

 

(La quijada de Orce está disponible en NOVALIBRO: http://www.novalibro.com/portal/poesia/index.jsp)